DZHAN

En la entrada de esta semana analizaré un cuento de Andréi Platónov llamado Dzhan.

Dzhan es un cuento que relata la historia de Nazar Chagatayev, un joven que es enviado a su pueblo natal para que le llevara felicidad. La historia se desarrolla entre la meseta de Ust-Urt, entre el antiguo delta del río Amu-Daria y cerca del lago Sariqamish, en la zona de la actual Uzbekistán.

Nazar Chagatayev es el protagonista. Cuando era niño, solía vivir con su madre, la turcomana Gulchatai y el esposo de esta, el cual no era su padre biológico, entre el pueblo dzhan. Su padre biológico fue un soldado ruso que murió. Su madre lo envió a Moscú para que estudiara allí y diciéndole que no regresara. Sin embargo y quince años después, Chagatayev es enviado para ayudar a su propio pueblo, supuestamente a darle felicidad. En realidad, su misión en organizarlos para que puedan adaptarse al colectivismo soviético.

Ya entre los dzhan, Chagatayev intenta todo lo posible para traerles felicidad solo para tropezarse con un burócrata al que solo le importa que cada vez menos haya dzhan y con la desolación del árido y estéril desierto. Sin embargo, por más que todo esté su contra incluso si sabe que tiene que hacerse el muerto para poder atraer potencial comida para los demás, no descansará hasta lograr su objetivo.

El pueblo dzhan es un crisol étnico y cultural. En él, hay hombres y mujeres de varias etnias y nacionalidades: turcomanos, karalkapakos1, uzbecos, kazajos, persas, kurdos, beluzhos, además de otros cuya nacionalidad es desconocida porque ya no la recuerdan (Platónov, p. 136). Es un grupo que refugia a todo aquel que está por fuera de la sociedad común y corriente porque ya no puede hacer parte de ella.

Los dzhan se hacen llamarse así porque se consideran el alma o la vida feliz en lengua turcomana o, por lo menos, eso es lo que dice Chagatayev, ya que son las mujeres las cuales, al tener hijos, traen la vida (Platónov, p. 136). Es por eso que las mujeres son en extremo valoradas por los hombres dzhan.

—Entonces, todo lo que tienen es un corazón, y sólo cuando late.

—Sólo el corazón —confirmó Chagatayev—, sólo la vida; más allá del cuerpo no les pertenece nada. Pero la vida tampoco era de ellos, les parecía que lo era (Platónov, p. 136-137).

 

Aidim es una niña perteneciente al pueblo dzhan. Para los hombres del pueblo y sobre todo para Nur-Mujammed, ella es muy valiosa no solo por ser la única niña sino porque están conscientes de que muchos pelearían por ella cuando crecía porque todos la quieren como futura esposa. Ella suele estar al lado de Chagatayev, ya que este logra evitar que sea raptada por Nur-Mujammad, que después se va a Afganistán ante la apremiante situación de la aldea. Tiene grandes habilidades domésticas, las cuales son de gran utilidad para los dzhan y para Chagatayev.

Nur-Mujammed es el delegado del Comité de la región, básicamente un funcionario enviado para supervisar a los dzhan y a Chagatayev. Es el típico burócrata corrupto al que solo le interesa termina rápido con su trabajo (que en su caso es esperar a los dzhan mueran por el abandono) y buscar formas de hacerse rico, como intenta huir con Aidim a Afganistán para venderla y hacer dinero a costa de ella. Por fortuna, Aidim se niega a irse con él y Chagatayev no lo permite, por lo que Aidim siguió viviendo entre los dzhan.

Gulchatai es la madre de Chagatayev. Ella es la que lo impulsa a irse a Moscú para que no regrese a la aldea nómada. Ahora, ver a su hijo como funcionario que llega allí para llevarle felicidad al pueblo es algo que la toma por sorpresa. No interviene demasiado en las decisiones de su hijo, dedicándose a seguir el camino de los dzhan hasta su muerte repentina.

Mola Cherkézov es el padre de Aidim. Al ser ciego, necesita de cuidados, por lo que pasa a convertirse en la nueva pareja de Gulchatai, la cual también tiene problemas con su vista.

El tema sería la lucha de la ilusión contra la realidad. Chagatayev llega al pueblo dzhan para llevarle felicidad de acuerdo con él, aunque la realidad de sus superiores en Moscú es que ellos desean que el pueblo dzhan se establezca en una zona determinada en lugar de estar moviéndose por el desierto. Sin embargo, Chagatayev se tiene que dar de bruces contra la realidad: el lugar de asentamiento es estéril por lo que es difícil encontrar alimento, está lleno de plagas que ponen en peligro a las personas y tiene que lidiar con las costumbres de los dzhan de vender a las mujeres y de su desesperación ante la única mujer joven, la cual aún es una niña. Sin embargo, Chagatayev está dotado de una voluntad férrea, por lo que hará todo lo posible para que su pueblo sea feliz.

La resiliencia también es algo fácil de ver en Dzhan. Chagatayev quiere darle felicidad de su pueblo. Para eso ha dejado atrás un matrimonio con una mujer del cual él era su tercer esposo y a su hijastra, con la que se ha encariñado mucho. Cuando se entera de que su esposa ha muerto junto con su hija en el parto y ve que su hijastra ha asumido una nueva vida lejos de él, decide que hará una nueva vida junto a su pueblo natal y protegerá a una niña cuyos hombres solo quieren tenerla como esposa cuando crezca. Sin importar cuando difíciles sean las condiciones, Chagatayev hará lo posible para darle felicidad a su pueblo.

La desolación es otro tema del cuento. A lo largo de los pasajes, Platónov equipara el desierto con la esterilidad, la muerte y cómo es posible que haya vida allí en un lugar que pareciera que eso es imposible, todo a través de los ojos de Chagatayev. Para él, sin importar que lo que rodee es triste y vacío, tiene que haber algo que haga los dzhan sean felices y así cumplir con su misión, pues no permitirá que ningún tipo de barrera, ya sea física o psicológica, le impida realizarla. Y finalmente Chagateyev lo encuentra: mientras haya vida, siempre será posible buscar y encontrar la felicidad (Platónov, p. 222-223).

Dzhan es una novela corta que nos presenta temas como la desolación, la ilusión contra la realidad y la resiliencia. Es una historia que nos muestra como, a pesar de que las circunstancias pueden ser las más adversas, siempre se puede encontrar la manera de seguir adelante y ser feliz. Una obra que recomiendo altamente.

 

BIBLIOGRAFÍA

Platónov, A. Dzhan.

 

NOTA

1 Grupo étnico turquico originario de la región de Karakalpakistán, en el noroeste de Uzbekistán. Durante el siglo XVIII se establecieron en el curso inferior del río Amu-Daria y en el antiguo delta del mismo río en la costa sur del Mar de Aral. Su número se encuentra entre 800.000 y 900.000, con casi la totalidad en Uzbekistán, pero también se hallan en Kazajistán, Rusia, Turkmenistán, Kirguistán y Ucrania.

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