DELIRIO


Advertencia: algunas partes de la trama están censuradas para evitar destripes de trama.

Para terminar con el Mes Colombiano, lo haré con la novela Delirio de la escritora bogotana Laura Restrepo, publicada en 2004.

Delirio es una novela sin capítulos numerados, pero los cuales muestran los distintos puntos de vista de los personajes. La historia se desarrolla en Bogotá cerca de 1983, aunque a veces hay analepsis debido a los capítulos en los que el punto de vista lo ocupa un personaje antiguo.

Los protagonistas son Aguilar y Agustina, una pareja que se ve a prueba cuando la segunda enloquece luego de que Aguilar se va de viaje por tres días con los hijos de su primer matrimonio. Otros personajes que reciben su propio punto de vista son El Midas McAlister y Marcos Portulinus.

Aguilar es el compañero sentimental1 de Agustina. Solía ser profesor universitario, pero por razones desconocidas ahora se dedica a ser promotor y vendedor de Purina, la marca de comida para mascotas. Luego de un viaje de tres días a Ibagué, regresa a su casa para encontrar a su esposa con la razón perdida. A lo largo de la novela, intenta buscar la manera de recuperar la mente de su esposa y saber más de ella.

Aguilar es dieciséis años mayor que Agustina y ya tuvo un matrimonio fallido con una mujer llamada Marta Elena y del cual tiene dos hijos, Antonio «Toño» y Carlos. Conocía a Agustina por ser la que había indicado con el paradero con el hijo de un ministro, que estaba desaparecido en Alaska. Cuando a Aguilar le presentaron a Agustina en un cineclub, enseguida supo que se había enamorado de ella y un tiempo después se van a vivir juntos a pesar de la oposición de la familia de Agustina, que no le gustaba la idea de que ella se vaya a vivir sin casarse con un profesor de clase media, como Aguilar se autodefine.

Agustina Londoño Portulinus es la pareja de Aguilar. Proviene de un entorno privilegiado y de un alto abolengo, rodeada siempre de lujos. Se dedica a la adivinación a través de métodos como el Tarot, I Ching, etc., suele vestir de negro y usa el perfume Opium2. Tiene una extraña fijación con su difunto padre, al punto de hacer que Aguilar use la misma colonia que su padre usa, por lo que no toma muy bien que su padre engañase a su madre con su tía Sofi. De hecho, durante su locura comienza a hablar de lo que hizo su padre e incluso a querer perdonarlo, a pesar de que el hombre lleva muerto varios años. Ahora, enloquecida, Agustina empieza a repasar los traumas que ha padecido y que han definido su manera de ser, así como su relación con El Midas McAlister, su ex novio.

Agustina es una persona que no soporta la hipocresía tal como dan a entender las razones por las que ella enloquece. No le agrada que su madre no hiciese nada ante la infidelidad de su padre con su tía y mucho menos que su padre golpee a su hermano menor Bichi por no tener el típico comportamiento masculino. Tampoco le gusta que su hermano mayor Joaco acepte como si nada a su antiguo amante McAlister, a pesar de que le lava dinero de narcotraficantes en lugar a Aguilar, que sí tiene un trabajo honesto.

Pilatos «El Midas» McAlister es el antiguo amante de Agustina. Se dedica a lavarles dinero a los narcotraficantes, algo que no le da vergüenza admitir. Durante su encuentro, él le recuerda que los narcotraficantes manejan el país e incluso han logrado dominar a familias como la de Agustina. De hecho, el hermano menor de Agustina hace negocios con él. Es un hombre con una gran confianza en sí mismo, como se evidencia en sus conversaciones con Agustina. Para evitar sospechas, su negocio fachada es un gimnasio llamado Aerobic’s.

La tía Sofi es la tía soltera de Agustina. Cuando Agustina enloquece, aparece en escena para ayudar a Aguilar en el cuidado de Agustina y buscar que su sobrina recupere su cordura. A través de la novela, ella le revela secretos que tal vez tengan que ver con la pérdida de la razón de Agustina, como haberse convertido en amante de su cuñado.

Marcos Portulinus fue el padre de la tía Sofi y de Eugenia y, por lo tanto, el abuelo de Agustina. Proveniente de Alemania, conoció a la abuela de Agustina cuando se convirtió en su profesor de piano. Luego de una breve relación, ambos contraen matrimonio y tienen siete hijos, de los cuales solo sobrevivieron Sofía y Eugenia. Es un hombre que constantemente habla de los ríos de Alemania en orden alfabético, cada vez que él y Blanca están en el río Dulce. Todo esto sería transcendental debido a lo que pasó a su hermana Ilse y lo que él mismo haría.

Ilse es la hermana de Portulinus. Lo poco que Portulinus menciona de ella es que padecía trastornos mentales que no le permitieron llevar una vida tranquila, algo que heredaría su sobrina nieta Agustina años después. Decide acabar con su tormento en una forma que su hermano describiría como una Ofelia en el Rin.

Blanca es la joven esposa de Portulinus y la difunta abuela materna de Agustina. Ella asumen el suicidio de su esposo de una manera que heredaría su hija menor Eugenia: negar la realidad. En lugar de decirles la verdad a sus hijas, les dice que su padre regresó a Alemania, una verdad que ambas aún creen.

Eugenia Portulinus vda. de Londoño es la madre de Agustina. De su madre Blanca hereda el sentido de negación de la realidad, algo que se ve cuando hace ojo ciego a la infidelidad de su esposo con su propia hermana y al maltrato que este ejerce contra Bichi, el hijo menor de ambos. No sorprende que su actitud contribuyera a la fragilidad mental de Agustina.

Carlos Vicente Loñdoño Portulinus «Bichi», «Bichito» o Carlos Vicente junior, es el hermano menor de Agustina. Desde niño, se evidenció que él tenía tendencias homosexuales, algo que siempre llevaba a su padre a golpearlo con regularidad para que dejara estas actitudes. Pero un día que en su padre lo golpea de forma brutal solo porque él le mostró su cariño a la recién nacida de la empleada, el joven saca a relucir la infidelidad de su padre con su tía Sofi. Sin embargo, ante la sumisión de su madre y la falta de apoyo de su entorno familiar, él decide irse a México, con su tía Sofi como acompañante.

Joaquín «Joaco» Loñdoño Portulinus es el hermano mayor de Agustina. Tomó la totalidad de la herencia que dejó su padre a cambio de pasarles una renta mensual a Agustina y a Bichi para que estos no lucharan por ella. Es un hombre que valora el dinero por encima de todo, razón por la acepta a Midas McAlister a pesar de sus orígenes humildes en lugar de a su cuñado Aguilar. Esto, aunque este último sí tiene un trabajo honesto.

Entre los temas que trata Delirio se encuentran la fragilidad humana, la hipocresía, el narcotráfico y cómo todo ello afecta al entorno familiar. Empezaré con la fragilidad humana. Agustina es un claro ejemplo de la fragilidad de la mente humana al volverse loca debido a que ha tenido que ver muchas cosas a lo largo de su vida como el abuso que su padre ejerce sobre su hermano gay, la infidelidad de este con su tía, el enterarse de los negocios ilegales de su hermano mayor con su examante y la hipocresía de su seno familiar ante todo ello. Para ella, es más fácil escapar hacia la locura que tener que asumir la horrible realidad que la rodea. Sin embargo, tiene el apoyo de su pareja Aguilar y de su tía Sofi, los cuales buscan devolverle la razón y, de esta manera, Agustina regrese a la realidad y vuelva a ser la persona que su amado y su parienta una vez conocieron.

La hipocresía es otra temática que se exhibe en Delirio, ya que se aceptan a personas cuya obtención de dinero no es la más legal por encima de personas que tienen trabajos honestos, ya que no pertenece a una clase social determinada. Esto es lo que ocurre con la familia de Agustina, en particular su hermano Joaco. Rechaza a su cuñado Aguilar porque es un hombre de clase media que se gana la vida vendiendo comida para mascotas; sin embargo, acepta al Midas McAlister porque este sí tiene dinero aunque el mismo provenga de fuentes ilegales.

Otro asunto que muestra la hipocresía de la familia Londoño Portulinus es en lo que respecta a la tía Sofi y a Carlos Vicente padre. Al saber lo que ocurre, la matriarca de la familia, Eugenia, decide negar la situación para mantener las apariencias de una familia perfecta aunque no puede impedir que su hijo se vaya a otro país junto con su tía. De esta manera, Eugenia busca mantener una imagen falsa de una familia unida, algo que a Agustina le causa una tremenda angustia que con el tiempo se transformaría en su posterior delirio.

Otro tema que tiene importancia en la novela es el narcotráfico. A través de sus poco más de 300 páginas, queda claro que el tráfico de drogas es tan adictivo que todos quieren participar en él para así hacer dinero fácil. Ni siquiera alguien como Joaco Londoño se queda atrás, pues también hace negocios con el Midas McAlister, un hombre que se dedica al lavado de dinero.

Por su parte, el Midas McAlister ayuda a los narcotraficantes a lavar dinero a través de su gimnasio. En todos sus capítulos, el Midas McAlister presume de sus contactos con distintos narcotraficantes a los que les lava el dinero, incluyendo a Pablo Escobar, del cual alardea que tiene al país en sus manos. En resumen, a los personajes que se enriquecen con el tráfico de drogas no sienten ningún remordimiento al respecto, lo que angustia aún más a Agustina.

Otro dato relacionado con las drogas que me parece curioso es que Agustina usa el perfume Opium, un nombre que recuerda al opio, la sustancia de las semillas de la adormidera y de la que se derivan sustancias como la morfina, que a su vez se procesa para crear opiáceos como la heroína. Esto indica que, aunque Agustina desprecie el narcotráfico, no se puede desprender por completo ya que la renta mensual de la que ella vive (y con la que compra su amado perfume) proviene de ese negocio.

Y cuando digo que la hipocresía y el tráfico de drogas causan un gran daño al núcleo familiar, es porque es así. La familia Londoño Portulinus es un gran ejemplo de ello. Por ejemplo, ellos se niegan a hacer algo cuando sale a la luz un secreto que pudo haber cambiado a la familia, pero como cualquier familia preocupada por las apariencias, prefieren dejar el secreto escondido bajo la alfombra. En cuanto a Joaco, las ganancias del narcotráfico lo seducen a tal punto que hace negocios con un hombre que les lava dinero a los traficantes de drogas, ya que no quiere quedarse atrás. Además, se niegan a aceptar la relación de Agustina con Aguilar porque este es dieciséis años mayor que ella, proviene de un entorno de clase media y no tiene una profesión considerada para ellos como de elite. Todo esto deja claro el podrido núcleo familiar del que viene Agustina y cómo ella busca alejarse de todo eso en la locura.

La novela Delirio tiene dos detalles, siendo la primera la narración de los capítulos. Estos pueden pasar de un narrador cero a un narrador interno, es decir, de tercera persona a primera persona. El otro es que los párrafos no tienen punto seguido; para seguir con la narración se usa coma y no hay punto hasta el final del capítulo, algo que se puede ver en otras novelas colombianas como La tejedora de coronas y El otoño del patriarca. Esto puede hacer su lectura un verdadero desafío.

Delirio es una historia de muchas capas y múltiples perspectivas. Es una novela que muestra como la hipocresía, el abuso y el narcotráfico destruyen a una familia o a una persona al punto de enloquecerla. Si bien Delirio maneja un tema pesado y oscuro, tiene un final esperanzador en el que las cosas estarán mejor. Un libro recomendado para aquello que quieran navegar a través de varias perspectivas.

 

Este mes fue bastante complejo. Primero tuvimos que intentar averiguar el destino de los personajes de una novela, una novela que refleja un periodo oscuro de nuestra historia, una compilación de historias con finales inesperados y una novela en la que exploramos lo más recóndito de la mente humana. Espero que las lecturas del próximo año sean igual de provechosas. Gracias y hasta luego.

 

NOTAS

1 He notado que en la sinopsis de la novela siempre dicen que Aguilar y Agustina son esposos, pero en realidad son marido y mujer, ya que viven en unión libre. No está claro si Aguilar se casó con su esposa Marta Elena por la iglesia o por lo civil. En cualquier caso, lo que había entre él y su primera esposa es separación de cuerpos. Para que comprendan un poco cómo era la separación de un matrimonio antes de la Constitución de 1991, véase nota 1 de La carroza de Bolívar.

2 Se refiere al perfume lanzado por Yves Saint Laurent en 1977, no el que fue lanzado en 2009.

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