MAMÁ
Con un nuevo Mes de la Madre, iniciamos el recorrido en la ciudad argentina de Rosario. Allí encontramos a una madre cuyos vicios destruyen la relación con su familia a medida que estos se apoderan de su vida. Ese es el argumento del cuento Mamá del dibujante y escritor argentino Roberto Fontanarrosa. Mamá es el primer cuento de la compilación de cuentos Te digo más… y otros cuentos, la cual fue publicada en 2001.
La mamá del título es una mujer autodestructiva, que prefiere
mantenerse con sus vicios a ser una esposa atenta y una madre dedicada a sus
hijos. Se la describe como una mujer encantadora y amable con sus dos hijos, en
particular con su hijo menor, con el que tiene la relación más cercana.
Al principio, su relación con su familia era estable, si bien había
tensión a causa del tabaquismo de ella. También era amante de las manualidades,
en especial del bordado, y le encanta leer a los enfermos de los hospitales
rosarinos, si bien era criticada por leerles lo que ella quería, aunque la
lectura fuese inapropiada para ellos. Su gusto literario se demuestra al
referenciar que ella le gusta leer novelas como Mujercitas y La peste.
Por un tiempo, ella se cambió del cigarrillo al tabaco masticable,
pero un tiempo después volvió a los cigarrillos. Por ese entonces, su esposo
abandona a la familia, lo que causa un vuelco en la familia y uno para mal,
pues la madre pasa a tener más conductas autodestructivas como el alcoholismo,
la ludopatía y la ninfomanía. El alcoholismo y la ludopatía resulta ser los
peores, ya que obviamente ocasionaron fricciones con sus hijos, algo que hizo
que ambos se fueran: primero su hija mayor Elena y, por último, su hijo menor.
Al final, acaba como una mujer deteriorada por sus vicios, tal como lo ve su
hijo y el lector.
El hijo menor es el narrador del cuento. Es un narrador omnisciente,
puesto que no es el protagonista, pero conoce al mínimo detalle la historia de
su madre como para describir como su madre va cambiando a medida que sus adicciones
la dominan. Aunque no le gusta el olor a tabaco y alcohol que despide su madre
no se lo dice, quizá porque no quiere herir sus sentimientos o porque él aún
siente amor por su madre. Al final y como su hermana mayor, se va de su hogar
al ver como los vicios de su madre han llegado lejos ante un evento que para él
es la gota que derramó el vaso.
Elena es la hija mayor. Es alérgica a los pollos y a los huevos, al
punto que se hincha cada vez que tiene contacto con huevos o con las gallinas
de la familia. Menos tolerante con las adicciones de su madre que su hermano,
tiende a ser víctima de los vicios de esta como se ve cuando la madre se bebe
un perfume de su hija, regalo de un novio. Solo dejaría la casa cuando su madre
apuesta un objeto que Elena ya no usaba, pero que tenía un gran valor
sentimental para ella.
Mamá es un ejemplo del descenso físico y mental que puede sufrir un
adicto y cómo esto afecta a la familia y a sus relaciones. Por ejemplo, el
alcoholismo de la madre es tal que incluso llega a beber líquidos con toda
clase de alcohol, sin importarle que sea tóxico, como antiséptico y perfume. O
por ejemplo, en el caso de la ludopatía de la madre, se lleva las cosas para
apostarlas y no le importa destruir el patrimonio familiar, lo que a la larga
la aleja de sus hijos. Para el final del cuento se da a entender que hace
tiempo no se ve con ellos, ni siquiera con su hijo menor con el que siempre fue
más cercana. Al mismo tiempo, se muestra el cómo a los hijos entran en
conflicto con la imagen que espera de una madre y el verdadero retrato de la
misma. Todo ello muestra como un adicto pierde lo que es de verdad importante y
cómo muchas veces no lo aceptan o no le importante.
Porque sí, otro detalle de una persona adicta está en el hecho de
que no siempre niegan su adicción, sino que más bien no la aceptan. Ese es el
caso de la madre, ella dice que su único vicio es el juego, pero a medida que
el cuento se acerca a su fin, el lector nota que ella lo asumen como si fuera
un rasgo de su personalidad y no como si fuera una adicción más. Es decir, ella
sabe que tiene todos estos vicios pero no acepta ser adicta como tal y menos
aún que estos la están destruyendo lentamente.
Antes de leer este cuento, tenía sentimientos encontrados. Por un
lado no tenía tantas expectativas sobre él, pero al mismo tiempo esperaba algo
interesante teniendo en cuenta el autor que lo escribió. En realidad encontré
una historia que refleja muy bien la situación de una persona adicta y cómo
ello afecta sus relaciones interpersonales. Definitivamente la lectura hizo que
tenga deseos de leer más sobre la obra de este gran autor.
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