EL DADOR
Ya para concluir el Mes de los Niños y del Idioma, pasamos de España a una sociedad anglosajona en un futuro ideal donde no hay crimen ni pobreza, donde las familias crían de manera adecuada a sus hijos y cada persona recibe una misión. Sin embargo, las cosas son más engañosas de lo que parecen. Esta entrada, que es la que acompaña a Cuentos de la selva, es El dador de la escritora estadounidense Lois Lowry, publicado en 1993 y que es el primero de la tetralogía El dador de recuerdos.
Jonás es el protagonista de la novela. Asignado a Receptor de
Memoria a llegar a Doce, es un niño (o adulto de acuerdo con la sociedad en la
que está) observador y curioso, ya que se pregunta qué ocurre con los ancianos
en el Centro de Cuidado puesto después de un tiempo son Liberados o sobre los
que se van Afuera.
A medida que se surge en la labor de Receptor de Memoria, descubre
secretos que llevaron a moldear la sociedad en la que viven, el pasado anterior
a la Igualdad que se implementa. Al mismo tiempo, se rebela de a poco contra
las Normas de la Comunidad, pues va perdiendo la fe en ella. Cuando finalmente
se entera en qué consiste la Liberación, decide que no puede continuar como
Receptor de Memoria ni tampoco quiere seguir en la Comunidad, por lo que decide
que es mejor irse Afuera.
El Receptor de Memoria o el Dador como prefiere que Jonás lo llame
es un hombre sabio y paciente. Les transmite todo su conocimiento a Jonás, a
quien ha esperado desde hace diez años, cuando el aprendizaje de su entonces
aspirante a Receptor de Memoria terminó en un rotundo fracaso. Su método
consiste en colocar sus manos en la espalda del aprendiz.
A medida que les transmite sus recuerdos a Jonás, ambos tienen
debates en los que Jonás expresa sus dudas ya que los recuerdos han despertado
su interés en saber cómo era la vida antes de la Igualdad y que pasó con el
anterior aprendiz de Receptor de Memoria. El Dador les explica que la anterior
aprendiz era una niña llamada Rosemary que no fue capaz de soportar los
recuerdos que le fueron transmitidos, algo que la llevó a solicitar la
Liberación. Cuando Jonás le pide que huyan juntos de la Comunidad luego de que
presencian una Liberación, el Dador se niega dada su avanzada edad pero le
desea buena suerte y decide quedarse a esperar a que otro niño se convierta en
Doce para instruirlo como Receptor de Memoria.
Lily es la hermana menor de Jonás, asignada a la Unidad Familiar en
la que se encuentra junto con Jonás tras su nacimiento. Quiere ser Paridora
pero sus padres buscan sacarle esa idea de la cabeza pues no es una misión
prestigiosa. En su lugar, ellos quieren que se convierta en Cuentacuentos.
Asher es un amigo de Jonás que fue asignado como Instructor de
Treses, es decir, se encarga de educar a los Tres, enseñarles a hablar de
manera correcta y castigarles con una vara fina si estos se portan mal.
Fiona es el interés amoroso de Jonás. Es asignada a Cuidadora de
Viejos debido a su personalidad sensible y suave. Al principio está contenta
con su asignación pero luego se preocupa por los ancianos, preguntándose que
les ocurre cuando son Liberados. Se caracteriza por su cabello rojo, aunque el
rojo como palabra no existe en la Comunidad; todos los colores son grises.
El padre de Jonás es un Criador. Es alguien que siguen
estrictamente las reglas de la Comunidad y espera que sus hijos Jonás y Lily
también lo hagan. Al mismo tiempo, hace lo mismo en el Centro donde cuidan a
los recién nacidos hasta que estos son enviados a sus padres asignados.
Cuando Jonás llega a Doce, al padre de Jonás y a su esposa se les
asigna a un niño llamado Gabriel. Aunque el bebé logra llegar a todas sus
etapas, su padre considera que Gabriel llora demasiado a pesar de los esfuerzos
y por eso junto con su esposa han decidido liberarlo, algo que horroriza a
Jonás de inmediato, por lo que este finalmente toma una decisión importante.
La historia nos presenta una Comunidad en la que la humanidad ha
logrado la igualdad. Por ejemplo, nunca hay invierno por lo que pueden cultivar
todo el año. Tampoco hay colores, todo es gris con matices de lo que podrían
ser los colores originales. Lo que está fuera de la comunidad se la llama
Afuera y se desalienta a la gente a estar Afuera, algo que se hace de forma no
muy sutil y amable.
Cuando un bebé nace es asignado a una Unidad Familiar en la que
solo puede haber dos hijos, un hijo y una hija. A los niños se les cuenta la
edad y en cada Ceremonia, que serían equivalentes a los cumpleaños, cada niño
recibe un nuevo regalo o una nueva responsabilidad. La última Ceremonia es la
Ceremonia de Doce, que sería el equivalente al duodécimo cumpleaños de una
persona, por lo que debe empezar a tomar un medicamento para evitar un Ardor. En
esta ceremonia cada niño es considerado adulto y recibe la Asignación que tendrá
hasta que envejezca. Hay todo tipo de Asignaciones: Instructor, Cuidador de
Ancianos, Cuidador de Nacidos, Cuentacuentos, etc. Pero la Asignación más
importante es el Receptor de Memoria, pues este se encarga de mantener vivos
los recuerdos no solo de la Comunidad, sino también del mundo anterior a que la
humanidad alcanzara la Igualdad. También es el único que tiene el derecho de
leer libros en la Comunidad.
De todas las Asignaciones, la menos admirada y prestigiosa es
Paridora. Eso se debe a que a las Paridoras se las considera perezosas, que
viven una vida cómoda y mimada durante los tres partos que se les permite tener
hasta que son retiradas para convertirse en Obreras hasta su vejez.
En cuanto a las Unidades Familiares, para que un hombre y una mujer
pueda conformar una deben contar con la autorización de los superiores. Después
de ello, se les asignan un niño y una niña, ya que las Unidades Familiares solo
pueden tener un máximo de dos hijos. Cuando se consideran los padres que
conforman la Unidad Familiar ya no tienen edad suficiente para que les asignen
un hijo, se los llevan al Centro de los Adultos sin Hijos y cuando envejecen,
al Centro de Cuidado de Ancianos.
Por supuesto, hay otra ceremonia conocida como la Liberación. A
ella son sometidos aquellos que infringen las Normas tres veces, los Ancianos y
personas que la piden por voluntad propia. También puede ocurrir una Liberación
en gemelos, por lo general, con el menos pesado, tal como atestiguo Jonás. Es
ahí cuando Jonás y el lector se dan cuenta en qué consiste la Liberación y que
la Comunidad no es la utopía que aparenta ser.
El dador presenta una historia en la
que supuestamente la humanidad ha logrado la igualdad y ha construido una
sociedad aparentemente perfecta donde no hay guerras, hambre ni desigualdad
económica. Todos tiene una Asignación, a los niños se los enseña a ser
respetuosos y todos están contentos con su vida. Sin embargo, esta igualdad
está construida sobre todo tipo de libertad. A las personas se les da
Asignaciones para que no tengan que pensar y se les quita la libertad de vivir
su infancia como deberían en el caso de los niños. A estos últimos se les dan
medicamentos cuando llegan a Doce para evitar los Ardores, es decir, para
reprimir el deseo sexual. A la gente no se les permite leer libros para que no
tengan libertad de pensar por sí mismos. También es una sociedad que considera
lo que no es perfecto, no sigue las normas o es muy viejo no puede seguir en su
Comunidad y no tiene ningún problema en liberarlo, algo que resulta mucho más
siniestro de lo que el lector y Jonás pensaban.
De El dador me gusta el giro final que le permite ver al
lector cómo es una Liberación y cómo se da cuenta de que la Sociedad de la
novela es mucho menos igualitaria de lo que pretende ser, además de reprimir
cualquier tipo de libertad. Me gusta la manera como se va construyendo la
manera cómo Jonás adquiere sus recuerdos, así como la sociedad. Sin embargo, yo
diría que la narración es algo confusa, lo que hace que la comprensión de la novela
sea difícil.
El dador es una novela que nos muestra como una sociedad perfecta puede esconder secretos terribles, algo que tal vez se desarrolle mejor en los siguientes libros de la saga. ¿Recomiendo la novela? Sí.

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