CADAVER EXQUISITO


Para continuar con el Mes de Halloween, pasamos de Nueva York a muy al sur, al Cono Sur, en concreto a la Argentina. De un hombre que se dedica a alimentar a los dueños de una ciudad a un hombre que trabaja en un frigorífico, pero no cualquier frigorífico. Un matadero en donde se dedica a producir carne humana, apta para el consumo humano. Para los que no tenga idea de lo que hablo o si la tienen, me refiero a Cadáver exquisito de la escritora argentina Agustina Bazterrica.

Cadáver exquisito es una novela de dos partes y cuarenta y dos capítulos. La primera parte tiene veintitrés capítulos y la segunda diecinueve. Es una distopia en la que los animales contrajeron un virus letal para el ser humano y tuvieron que ser exterminados. Al no poder consumir carne de animal, se decidió criar humanos para que su carne y sus órganos fuesen aptos para ser comidos por otras personas. Comer o ser comido pero al extremo.

Antes de analizar a los personajes, haré un contexto del ambiente en que se desarrolla la novela. Todo ocurre, como dije antes, cuando los animales de todo el mundo contraen un virus inocuo para ellos pero mortal para los humanos, por lo que las autoridades de todo el mundo se ven obligadas a decretar y a efectuar sacrificios masivos.

A causa del exterminio animal, ya no es posible conseguir fuentes de comida animal en el mundo. Debido a esto, las autoridades deciden que, para paliar y mantener la necesidad de carne, es necesario criar y sacrificar humanos para aprovechar su carne y sus órganos para comida. Se usan procedimientos similares a los que se usaban para animales como vacas y cerdos como vitaminas, hormonas y alimentos especiales. Para evitar que los humanos griten durante el sacrificio y sean completamente sumisos, se les extirpan las cuerdas vocales. En el momento de sacrificar a los humanos, se busca darles el menor sufrimiento posible para su carne sea más deliciosa.

Pero la carne humana no es unificada. Hay humanos que son llamados PGP, que significan Primera Generación Pura, la cual es la más costosa y fina del mercado. Adquirir y comer PGP simboliza estatus, por lo que muy pocos pueden darse ese lujo. Debido a esto, hay algunas ventas informales de comida que no cumplen con los criterios gubernamentales dirigidos a aquellos que no pueden permitirse carne de PGP.

Incluso la muerte ha cambiado. Ya no se entierra a las personas, sino que sea un simulacro de funeral pues las personas, incluso bebés, son cremados. Además, no se permite que un humano y una cabeza de ganado tengan intimidad porque si eso ocurre puede acabar con ambos en el Matadero Municipal.

El protagonista es Marcos Tejo, trabajador del frigorífico Krieg. Es un hombre reflexivo, pero con una gran tristeza en su corazón. En el momento en que se desarrolla la historia vive solo pues su esposa Cecilia y él se han separado tras la muerte repentina del hijo de ambos. Un día recibe de manos de su jefe una hembra humana con fines alimenticios a la que llama Jazmín. Al principio, la cuida como corresponde cuidar a otros humanos pero su soledad y el tiempo que pasan juntos lo hacen tomar una decisión que podría acabar con él en un frigorífico.

Cecilia es la esposa separada de Marcos. Juntos tuvieron con mucha dificultad y a base de tratamientos de fertilidad a su hijo Leonardo «Leo», el cual murió de SMSL. La muerte de su hijo provocó la separación de la pareja y ella se mudó con su madre. A lo largo de la novela, la comunicación entre Cecilia y Marcos se limita a teléfono, pero ella es importante en el final de la novela.

Jazmín es la hembra PGP (Primera Generación Pura) que le regalan a Marcos. Guerrero Iraola se la da como regalo para que la consuma, algo imposible para Marcos, que dejó de comer carne tras la muerte de su hijo. Debido a esto, Marcos la cuida (al principio) como si fuera una mascota, algo que le hace recordar a sus perros sacrificados. Jazmín es importante porque la soledad y la posible depresión que padece Marcos lo hacen tener intimidad con ella, algo prohibido según las leyes, pues se considera impuro y ambos podrían terminar en el Matadero Municipal.

Urlet es uno de los altos directivos del frigorífico Krieg. Es un inmigrante rumano que huyó a la Argentina tras la prohibición de cazar humanos en su país. Es uno de los que más disfruta comer humanos, en particular mujeres embarazadas, ya que considera que las que no lo están son idiotas y sumisas. Cuando le habla a Marcos, lo llama cavaler, que significa caballero en rumano.

Guerrero Iraola es otro de los altos directivos del frigorífico Krieg. También es un hombre que disfruta la caza y comer distintos órganos humanos. Debido a su educación estadounidense, habla en espanglish, algo que Marcos encuentra pretencioso.

El padre de Marcos es un anciano con demencia senil que vive en un geriátrico, el cual es pagado por el propio Marcos. Era muy cercano a los perros de su hijo, en particular Koko. Marcos cree que el sacrificio de ambos perros hizo que su padre se sumiera en la demencia. Muere cerca del final de la novela

Marisa es la hermana de Marcos. Tiene dos hijos mellizos llamados como ella y su esposo, Esteban «Estebancito» y Marisa «Maru» o «Marisita», algo que a Marcos no le gusta pues considera que le quita identidad a los niños (Bazterrica, p. 118). Tiene poco apego hacia su hermano y su padre, lo cual se ve en el hecho de que no paga el geriátrico y exige quedarse con las cenizas del padre a pesar de que Marcos le recuerda que nunca visitó a su padre o se preocupó por su bienestar.

El tema principal de Cadáver exquisito es la condición humana o la falta de ella. Ante la necesidad de suplir la alimentación humana, el criar, cazar, comercializar y matar humanos con fines alimentación ha redefinido el concepto de ser humano. Para los personajes de la novela, los entes humanos que son criados y cazados por comida no son considerados humanos, sino que están a la par de los animales porque, para ellos, no tienen consciencia. Violar las leyes también significa la pérdida de la humanidad en esta sociedad, lo que significa que se terminara en el estómago de alguien más.

Para Marcos, al principio Jazmín no es más que una criatura PGP que se le dio con la intención de ser usada como comida. Sin embargo, ante la incapacidad de él de comer carne, al principio la trata más bien como si fuese su mascota. A medida que la convivencia entre ambos, Marcos siente que su instinto lo está dominando y considera a Jazmín lo suficientemente humana como para convertirla en un instrumento de reproducción. Comprenderán lo que quiero decir.

Una crítica que la novela hace es al capitalismo desenfrenado. Para los que comercializan humanos para comida, estos solo simbolizan dinero y nada más. Solo les importa obtener ingresos y mantener el sistema, aunque eso signifique la deshumanización de seres que deberían ser parte de la sociedad. Al mostrar esto, Bazterrica deja claro que si llegase a ocurrir una catástrofe como la de la novela, el capitalismo no acabaría; solo buscaría seguir a flotes sin importarle quitarle la humanidad a las personas solo por comida.

Esperaba que Cadáver exquisito fuese una novela más perturbadora. Eso sí, tiene una gran narración descriptiva al mostrar los banquetes que se dan los personajes con las distintas partes de cuerpo humanas, lo cual es de cierta forma truculento, aunque no tanto como esperaba. Supongo que al haber ya leído novelas de corte perturbador, se siente que Cadáver exquisito no es tan aterrador. Sin embargo, me intereso el cómo una catástrofe ambiental termina en una sociedad en la que prima el comer o ser comido y me hace en un futuro similar si algo así llegase a ocurrir, lo cual sí que es tenebroso.

¿Recomiendo Cadáver exquisito? A pesar de todo, sí la recomiendo porque es interesante ver un futuro donde se nos muestra qué pasaría si perdiéramos nuestras fuentes de alimento de origen animal. Es agradable explorar cómo actuaríamos como sociedad ante ello. Solo por eso recomiendo su lectura.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SREDNI VASHTAR

TIERRA DE JAUJA