44. EL FORASTERO MISTERIOSO
Este año, decidí que quería leer de nuevo a Mark Twain, puesto que no he leído nada de él desde 2006 cuando leí Calabaza Wilson. Sí, hace 20 años. El trabajo elegido de este gran narrador estadounidense es 44. El forastero misterioso, publicada de manera póstuma.
Esta es una novela cuya edición ha sido controvertida a causas de
cambios que sufrió. Su primera publicación tuvo lugar en 1916, seis años
después de la muerte de Twain, autorizada por el albacea literario de Mark
Twain, Albert Bigelow Paine y Clara Clemens, la única hija sobreviviente del
autor. Esta edición excluye gran parte de la crítica religiosa que tiene, mucha
de la cual sería recuperada en posteriores ediciones. La edición que escogí se
llama así porque es la traducción que la editorial Tusquets hizo de la edición
que la University of California Press publicó en 1982, la cual publicó la
novela lo más cercana a lo que quería Twain.
No. 44, Serie 864962 o 44 para abreviar es el protagonista. Llega
un día al castillo y le cae tan bien al señor feudal que le da un empleo en la
imprenta, contra la voluntad de los empleados que no quiere a alguien que
consideran no sabe nada. Por esto, buscan hacerle la vida imposible a 44 solo
para que se vaya. 44 acepta sus ataques sin problemas, pero cuando los demás
aprendices se ponen en huelga, decide crear duplicados de ellos para terminar
los trabajos de imprenta, algo que rompe por completo el sentido de la huelga
de los hombres.
Además de la creación de duplicados humanos, 44 tiene grandes
poderes como comunicación mental y la capacidad de viajar tanto en el tiempo como
en el espacio, lo cual le permite conocer lugares aún no descubiertos como el
continente americano e ir al pasado. Sin embargo, aunque le gusta la raza
humana, está consciente de la despiadada y malvada que puede llegar a ser.
Para 44, lo que está establecido no se puede cambiar, por lo que
solo puede observar y compartir con August que este nunca llegará a conocer.
Además, considera que la religión organizada ha llegado a realizar actos
malvados en nombre de la religión como cacería de brujas, guerras y demás. Pero
una religión en la que hace particular énfasis es la Ciencia Cristiana, la cual
surgiría cuatro siglos después, y que considera perjudicial.
Por lo demás, 44 es una figura enigmática. Para él, todo lo que nos
rodea, incluyendo Dios, no existe. Todo ello no es más que una ilusión y un
pensamiento, por lo cual todo no es más que un sueño y los seres son
pensamientos de dicho sueño.
August Feldner es el narrador y el deuteragonista. Trabaja como
aprendiz de impresor para un señor feudal. Tímido y callado, aunque no está de
acuerdo con el trato que le dan los trabajadores de la imprenta a 44, debe
mantener su amistad con él en secreto. Sin embargo, Dongivadam los ayuda y
aparecen unos duplicados a hacer el trabajo que el resto de los trabajadores se
niegan a hacer, August la hace pública.
La amistad con 44 le permite a August realizar viajes en el tiempo
y a lugares que no conoce ni conocerá. De a poco, ve cómo todo en lo que creía
es desbaratado por 44 y comprende que su creencia en Dios no tiene ningún tipo
de fundamento.
Katrina es la cocinera del señor de August. Devota y con fuerte
personalidad, no permite que nadie se meta con August o con 44. Por ello,
cuando cree que el mago del señor feudal ha matado a 44, no duda en armarse con
un cuchillo.
Los aprendices de imprenta son personas que no dudan en abusar de
aquellos que consideren que están por debajo de ellos no de aquellos que los
apoyen, aunque nunca se meten con Katrina por miedo. No solo eso, entran en
huelga porque se niegan a ser seguir trabajando para su señor si no despide a
44, al cual detestan. Con sus poderes, 44 crea duplicados para que hagan el
trabajo que los originales no quieren hacer, es decir, hace duplicados
esquiroles, algo que enoja a los aprendices, pero los cuales no pueden hacer
nada.
Balthazar Hoffman es el mago del castillo. El pobre hombre tiene
que soportar las acusaciones de brujo por parte de los aprendices de imprenta y
del cruel padre Adolf, que logra enviarlo a la hoguera. Sin embargo, 44 dice
que su muerte logra que su nombre no sea olvidado.
El padre Adolf es un sacerdote católico dominado por el extremismo
religioso. Logró aislar a su predecesor a punto de mentiras para tomar su
puesto. Ya en él y siendo el fanático religioso que es, empezó a dirigir una
cacería de brujas con base en sucesos y falsas acusaciones. Incluso logra poner
en la hoguera al inocente Balthazar.
Dongivadam es un impresor de rango superior y el único junto a
August que apoya a 44. Es gracias a él que August y 44 logran terminar el
trabajo de imprenta para Viena y así evitar la quiebra de su señor. Pero cuando
los otros trabajos deben entregarse también, Dongivadam no sabe qué hacer. De
no ser por los duplicados que 44 creó, los aprendices se habrían salido con la
suya. Al igual que los demás, cree que 44 murió.
Los duplicados son unos humanos hechos a imagen y semejanza de los
trabajadores de la imprenta cuando estos se niegan a trabajar. Además, aparece
uno de August que parece sustituirlo en sus sueños cuando sueña con Marget,
diciéndole que la ama. Sin embargo, la realidad es que Emil Schwarz, que es
como se llama el duplicado, no tiene ningún tipo de sentimiento por Marget, por
lo que 44 busca la manera de evitarle problemas a August.
El padre Peter era el predecesor del padre Adolf. Era un sacerdote
muy querido hasta que fue suspendido por decir que Dios salvaría a todos los
seres humanos, algo que sin duda el padre Adolf le contó al obispo, que fue el
que efectuó la suspensión a pesar de la súplica de Gretchen. Desde entonces, el
padre Peter y su sobrina pasaban por dificultades económicas y encima un
prestamista decidió desalojarse de su casa que pusieron como garantía de un
préstamo.
Gretchen es la sobrina del padre Peter. Profesora de arpa, tiene
que ver como pierde uno a uno a sus estudiantes por culpa del padre Adolf,
quedándole solo uno que no era el más destacado.
Uno de los temas que toca 44.
El forastero misterioso es la crítica a la religión organizada. En la
novela es fácil ver cómo la Iglesia toma el rol de las autoridades civiles, por
lo que es mostrada como corrupta, violenta, manipuladora e hipócrita, lo cual
es resumido en el padre Adolf, un hombre al que solo le importa condenar a la
hoguera sin un debido proceso a cualquiera que considere que es brujo. Esto
demuestra la crueldad que llegó a tener la Iglesia Católica.
Pero la Iglesia Católica no es la única religión que sale mal
parada. Hay una organización religiosa que recibe más crítica que la CAR y esa
es la Ciencia Cristiana. Voy a hacer un poco de contexto lo más resumido
posible para que puedan comprender las críticas, ya que no es muy conocida
fuera de los Estados Unidos.
La Iglesia de Cristo, Científico, llamada informalmente Ciencia
Cristiana, fue fundada en 1879 por Mary Baker Eddy. De acuerdo con sus
preceptos, las enfermedades son consideradas errores psíquicos y no un
trastorno físico, por lo que se busca corregir la ilusión de la mala salud con
una serie de oraciones y no con medicamentos. Para esto llaman a lo que se
conoce como Practicante de la Ciencia Cristiana, una persona que sane a una
persona por medio de la oración. Aunque la Iglesia no se opone por completo a
la atención médica, considera que la oración es mucho más efectiva cuando los
medicamentos no están involucrados. Esta creencia es la que hace que la Ciencia
Cristiana sea tan polémica, ya que está relacionada con muertes de seguidores y
sus hijos.
Aparte de la creencia sobre la sanación, la Ciencia Cristiana
considera que el mundo material no es más que una ilusión o un sueño y en
cambio que el mundo espiritual es real y es él que está lleno de bondad. Esto
coincide con las creencias de 44 sobre que la realidad o lo material es mera
ilusión. Aunque 44 menciona a Baker Eddy en varias ocasiones e incluso la llama
Madre Fundadora, para él ningún ente físico o espiritual en el que el humano
cree tiene algún tipo de existencia, ni siquiera Dios. En lo único que cree que
existe es en la dualidad del ser, algo que ya analizaré a su debido tiempo.
Todo ello que mencioné muestra la ambivalencia de Mark Twain hacia
la Ciencia Cristiana y su figura más visible, Mary Baker Eddy. Aunque él adoptó
varias de sus creencias al igual que sus hijas, Twain la veía como alguien más
interesada en lucrarse con dichas creencias y no en usar su práctica para ayudar
a los demás, algo que plasmó que varios ensayos que fueron recopilados en el
libro de 1907, Ciencia Cristiana. A
eso se le suma que una de sus hijas murió producto de una crisis epiléptica, lo
que llevó a Twain a ser más crítico con Baker Eddy y con la religión organizada
en general.
Otro tema que trata la novela es la dualidad del ser. De acuerdo
con 44, todos tenemos otro ser similar a nosotros pero también diferente de
nosotros. Un ejemplo de ello son los duplicados de los aprendices, incluyendo
el de August, el cual atrae tanto la atención de Marget que ella decide casarse
con él, aun cuando este no le interesa para nada. La dualidad del ser humano,
de acuerdo con Twain, tiene que ver con lo que somos en la realidad y lo que
somos en lo espiritual.
Un tercer tema que maneja 44.
El forastero misterioso es el solipsismo, el cual consiste en que la mente
es la única que realmente existe y que todo lo demás no es más que un sueño o
una proyección de la misma. Precisamente, 44 tiene este tipo de creencia, ya
que considera que todo lo que nos rodea es una ilusión.
La vida misma es una ilusión, un sueño. […]
Nada existe. Todo es un sueño. Dios, el hombre, el mundo, el sol, la luna, la
vastedad de las estrellas: son un sueño, no existen. Nada existe, salvo el
espacio vacío… y tú. […] Sólo eres un pensamiento. Yo tampoco existo, sólo soy
un sueño: tu sueño, una criatura de tu imaginación. Dentro de poco te darás
cuenta, me borrarás de tu imaginación y yo regresaré a la misma nada de donde
me sacaste (Twain, p. 228).
[…] ahora te lo he revelado: no hay Dios, no hay
universo, no hay raza humana, no hay vida terrenal, no hay cielo, no hay
infierno. Todo es un Sueño, un sueño grotesco y estúpido. Eres lo único que
existe. Y sólo eres un pensamiento: un pensamiento errante, un pensamiento
inútil, un pensamiento sin hogar, que viaja solitario por las vacías eternidades
(Twain, p. 229).
A pesar de sus cualidades, concuerdo con los expertos que dicen que
esta novela se encuentra inconclusa. Esto se debe a que en el primer capítulo
se mencionan al padre Peter y a su sobrina Gretchen y luego estos personajes
nunca más aparecen, haciendo que la historia se sienta incompleta. La novela
empieza como una narración enmarcada, pero ese marco nunca cierra, ya que la
historia de un año después de los acontecimientos de 44 no terminó. Si 44. El forastero misterioso fuera el
manuscrito más cercano a lo que quería Twain, esto sería un descuido por parte
de Twain, ya que sus historias no solían dejar cabos sueltos. Para mí, esta
versión quedó sin terminar.
44. El forastero misterioso toca temas como la crítica a la religión organizada, la dualidad del ser humano y el solipsismo, lo que le da un contenido más profundo y filosófico de lo que parece. En lo personal, lo encontré mucho más interesante de lo que esperaba y sin duda lo recomiendo si alguien quiere una lectura sobre la dualidad humana. Sin embargo, si eres muy religioso, no te la recomiendo.

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