CAROL (EL PRECIO DE LA SAL)
Advertencia: algunos pasajes están censurados para ocultar puntos
clave de la trama.
Para terminar con el mes del Amor y de la Amistad, lo haré con la novela Carol de la escritora estadounidense Patricia Highsmith.
En el momento de su publicación, Highsmith lo hizo bajo el título
de El precio de la sal y bajo el
seudónimo de Claire Morgan debido a que tuvo problemas para encontrar que la
publicara y porque no quería que fuera vista como escritora de novelas de
contenido lésbico. Muchos años después, se republicó con el nombre original que
había querido darle Highsmith y bajo su nombre. Por eso, hago la entrada con
los dos títulos.
Carol nos cuenta la historia de amor de dos mujeres en la Nueva York de
la década de 1950. Está dividida en dos partes, con la primera teniendo 11
capítulos y la segunda, 12, para un total de 23 capítulos más un epílogo.
En la primera parte, Therese Belivet conoce a Carol Aird durante su
trabajo en la tienda por departamentos. De a poco las dos comienzan una amistad
que para Therese se convierte en algo más intenso, dándose cuenta de que en
realidad está enamorada de Carol.
Para la segunda parte, las dos inician un viaje a la Costa Oeste y
la relación entre ambas se profundiza. Sin embargo, Carol se da cuenta de que
están siendo seguidas por un detective a nombre del exesposo de Carol, el cual
quiere descubrir la relación entre Carol y Therese para así obtener la custodia
de la hija de ambos. Para evitar esto, Carol regresa a Nueva York, dejando a
Therese continuar con su camino. Sin embargo y después de terminar su recorrido
en Dakota del Sur, Therese consigue un pequeño trabajo para ganar dinero y
regresar a Nueva York; de esta manera, volver al lado de Carol, a la cual ama
perdidamente.
Therese (pronunciado Terez, no Thiris) Belivet es la protagonista.
Tiene ascendencia checa, pues su padre era un abogado checo que murió cuando
ella tenía seis años. Su madre volvió a casarse y tuvo un segundo hijo con su
segundo esposo, enviando a Therese a un orfanato. Sus hipocorísticos son Tess y
Tessie.
Apenas Therese salió del orfanato, decidió convertirse en escenógrafa
de teatro, por lo que se fue a vivir a la ciudad de Nueva York y tomó un empleo
como vendedora en una tienda por departamentos para ir ahorrando los dos mil
dólares que necesita para sindicalizarse. Es ese trabajo que conoce a Carol. Al
principio, las dos se convierten en amigas, pero de poco Therese se da cuenta
de que siente algo más profundo por Carol. Lo que siente es amor.
Carol (pronunciado Carol, no Caroul) Aird es el interés amoroso de
Therese. Es mayor que Therese y, por ende, una persona más recorrida en la vida
que la joven. En el momento en que conoce a Therese, se encuentra en un proceso
de divorcio y custodia de su hija Nerinda «Rindy», que nunca aparece en la
novela.
Las dos se conocen cuando Carol era cliente de la tienda por
departamentos en la que trabaja Therese. Cuando Therese la ayuda con una postal
que era para un regalo para su hija. Luego de ello, Carol invita a Therese a un
café y allí inicia una amistad que terminaría convirtiéndose en una relación
amorosa, algo que sin duda pone en peligro el juicio ya que Carol se está
jugando la custodia de su hija con su futuro exesposo.
Richard es el novio de Therese. En un principio, a ambos se los
muestra casi viviendo juntos, lo cual era trasgresor para la época. Aunque los
dos ya han intimidado, algo también inaudito para el momento en que se
desarrolla la novela, Therese lo siente como algo mecánico, no sintiendo algo
realmente apasionado por él.
Cuando Richard se entera de que Therese comienza y mantiene una
relación con Carol, hace todo lo posible para hacerle ver que está equivocada,
que está confundida y que debe regresar con él. Por su parte, Therese se
encuentra más que segura de que a ella le gustan las mujeres, pero en
particular Carol.
Hargess «Harge» Foster Aird es el ex esposo de Carol. Es un hombre
que está dispuesto a todo con tal de salirse con la suya, ya que proviene de
una familia prestante. Su primera aparición ya muestra su personalidad
arrogante y molesta, al aparecerse de forma intempestiva en el apartamento de
Carol cuando ella se encuentra con Therese. Por eso, aprovecha el viaje que
Carol y Therese hacen para mandar a espiarlas y encontrar cualquier atisbo de
una relación lésbica para así obtener la custodia de Rindy, la hija entre él y
Carol.
Abby es la amiga de Carol. Es una persona que no tiene mucho
cuidado a la hora de hablar, algo que hace que a Therese no le caiga muy bien.
Sin embargo, es de gran ayuda pues ella les escribe que los detectives que
Harge ha contratado las han estado siguiendo a través del país.
Se ha dicho que Carol es
una de las primeras novelas de contenido LGBT+ con un final positivo y eso es
cierto a medias. Sí, Therese y Carol logran mantener su relación, pero lo
logran a un costo muy alto. Carol ha
perdido la custodia de su hija y solo tiene derecho a visitas, dándose a
entender que eligió a Therese por encima de su propia hija.
Therese aún no tiene un empleo estable en el
teatro. Por todo ello, Carol termina
con una nota en la que, aunque Therese y Carol están juntas, no hay garantía
que la suya vaya a ser una relación duradera.
En Carol también se
explora la identidad personal a través tanto de Therese como de Carol. Al ser
más joven, Therese apenas se encuentra explorando su verdadera sexualidad y se
da cuenta de que en realidad no ama a su novio, sino que se siente atraída por
las mujeres, algo que solo entiende cuando conoce a Carol y siente por ella
sentimientos que no había sentido por nadie y menos por su novio. Por su parte,
Carol, siendo mayor y madre además, está dispuesta a reafirmar su identidad
como mujer y como lesbiana manteniendo a toda costa su relación con Therese,
inclusive si eso implica hacer sacrificios personales.
Si bien la personalidad de Therese puede ser poco llamativa, hay
que tener en cuenta que la historia se desarrolla en la década de 1950, cuando
la homosexualidad era vista como una enfermedad y era ilegal, por lo que
cualquier actividad debía ser realizada con suma discreción. Por eso, Therese y
Carol deben vivir su verdadera sexualidad casi oculta, a pesar de lo mucho que
se aman. Esto quiere decir que ambas están conscientes de cómo la sociedad de
su tiempo ve este tipo de relaciones y cómo eso las obligaba a actuar.
Esta es una novela que encontré interesante a la hora de leer pues
siempre había querido leer algo de Patricia Highsmith y esta novela era
adecuada para el mes. Si quieren una historia de amor lésbico, esta es la indicada.
Si quieren una novela sobre el amor en la década de 1950, también es adecuada.
Sin duda, esta es una obra que recomiendo.
Este fue un mes bastante movido. Hice un repaso por las parejas que, por cualquier razón, nunca logran estar juntas; analicé a una mujer que siente un amor no correspondido por un hombre; a una mujer que se debate entre el amor que siente por dos hombres y dos mujeres que quieren vivir su relación en una sociedad que las reprime. Espero que en el próximo Mes del Amor y de la Amistad sea igual o incluso mejor. Gracias y hasta luego.

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